¿Cómo fortalecer su inmunidad con la comida?

No hay una bala mágica para protegerte del coronavirus, pero puedes elevar tu sistema inmunológico a su nivel óptimo. Además de las normas de higiene, la actividad física, la meditación y el sueño adecuado, una buena dieta lo ayudará a mantenerse saludable y le dará la sensación de controlar su cuerpo en estos tiempos inciertos.

Comience alimentándose con nutrientes que fortalecen el sistema inmunológico. Una de las mejores maneras de mantenerse saludable es comer alimentos nutritivos. De hecho, nuestro sistema inmunitario necesita un suministro regular de nutrientes para hacer su trabajo. Para una primera dosis de vitaminas, minerales y antioxidantes, llene la mitad de su plato con verduras y frutas.

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Zanahorias, repollo y albaricoques para betacaroteno

El cuerpo convierte el betacaroteno en vitamina A, que es esencial para fortalecer nuestro sistema inmunológico. Funciona al ayudar a los anticuerpos a responder a toxinas y sustancias extrañas. Los betacarotenos se encuentran en las batatas, zanahorias, mangos, albaricoques, espinacas, col rizada, brócoli y calabaza.

Naranjas, fresas y brócoli para vitamina C

La vitamina C aumenta el nivel de anticuerpos en la sangre y ayuda a diferenciar los linfocitos (glóbulos blancos), lo que permite al cuerpo determinar el tipo de protección que necesita. Algunas investigaciones han sugerido que niveles más altos de vitamina C (al menos 200 miligramos) pueden reducir ligeramente la duración de los síntomas del resfriado. Esta dosis se alcanza fácilmente al comer regularmente naranjas, pomelos, kiwis, fresas, coles de Bruselas, pimientos rojos y verdes, brócoli, repollo cocido y coliflor.

Huevos, queso, tofu y champiñones para vitamina D

La vitamina D regula la producción de una proteína que mata selectivamente agentes infecciosos, incluidas bacterias y virus. En invierno, la falta de luz solar a veces causa deficiencias de vitamina D, lo que aumenta el riesgo de desarrollar infecciones virales que causan infecciones del tracto respiratorio superior. Encontrará esta vitamina en pescados grasos, como salmón y sardinas, huevos, leche, queso, jugos, tofu y champiñones.

Frijoles, nueces, cereales y mariscos para zinc.

El zinc ayuda a las células de su sistema inmunitario a crecer y puede acortar la duración de los síntomas del resfriado. El zinc se encuentra en frijoles, garbanzos, lentejas, tofu, cereales, nueces, semillas, germen de trigo, ostras, cangrejo, langosta, carne de res, chuletas de cerdo, carne de pollo y yogurt.

Leche, huevos y nueces para proteínas.

Las proteínas juegan un papel esencial en la producción de nuestros anticuerpos y ayudan a nuestro sistema inmunitario a hacer su trabajo. Vienen de fuentes animales y vegetales. Se encuentran en pescados, aves, carne de res, leche, yogurt, huevos y queso blanco, así como nueces, semillas, frijoles y lentejas. Los refrigerios ricos en proteínas se recomiendan especialmente, como los garbanzos a la parrilla.

Plátanos y frijoles para probióticos.

Los probióticos y prebióticos ayudan a fortalecer la flora, lo que a su vez ayuda a nuestro sistema inmunológico. Se encuentran en productos lácteos fermentados como el yogur y los quesos maduros, así como en alimentos fermentados como el chucrut, el miso y el pan de masa fermentada. Los prebióticos se encuentran en granos enteros, plátanos, cebollas, ajo, puerros, espárragos, alcachofas y frijoles.

Agua, fruta y sopas para hidratar.

La deshidratación leve puede ser un estresante físico para el cuerpo. Los científicos aconsejan a las mujeres que consuman 2.7 litros por día y los hombres a 3.7 litros. Esta cantidad incluye todos los líquidos y alimentos ricos en agua, como frutas, verduras y sopas.

Una de las mejores maneras de mantenerse saludable es comer alimentos nutritivos. De hecho, nuestro sistema inmunitario necesita un suministro regular de nutrientes para hacer su trabajo. Para una primera dosis de vitaminas, minerales y antioxidantes, llene la mitad de su plato con verduras y frutas.

Zanahorias, repollo y albaricoques para betacaroteno

El cuerpo convierte el betacaroteno en vitamina A, que es esencial para fortalecer nuestro sistema inmunológico. Funciona al ayudar a los anticuerpos a responder a toxinas y sustancias extrañas. Los betacarotenos se encuentran en las batatas, zanahorias, mangos, albaricoques, espinacas, col rizada, brócoli y calabaza.

Naranjas, fresas y brócoli para vitamina C

La vitamina C aumenta el nivel de anticuerpos en la sangre y ayuda a diferenciar los linfocitos (glóbulos blancos), lo que permite al cuerpo determinar el tipo de protección que necesita. Algunas investigaciones han sugerido que niveles más altos de vitamina C (al menos 200 miligramos) pueden reducir ligeramente la duración de los síntomas del resfriado. Esta dosis se alcanza fácilmente al comer regularmente naranjas, pomelos, kiwis, fresas, coles de Bruselas, pimientos rojos y verdes, brócoli, repollo cocido y coliflor.

Huevos, queso, tofu y champiñones para vitamina D

La vitamina D regula la producción de una proteína que mata selectivamente agentes infecciosos, incluidas bacterias y virus. En invierno, la falta de luz solar a veces causa deficiencias de vitamina D, lo que aumenta el riesgo de desarrollar infecciones virales que causan infecciones del tracto respiratorio superior. Encontrará esta vitamina en pescados grasos, como salmón y sardinas, huevos, leche, queso, jugos, tofu y champiñones.

Frijoles, nueces, cereales y mariscos para zinc.

El zinc ayuda a las células de su sistema inmunitario a crecer y puede acortar la duración de los síntomas del resfriado. El zinc se encuentra en frijoles, garbanzos, lentejas, tofu, cereales, nueces, semillas, germen de trigo, ostras, cangrejo, langosta, carne de res, chuletas de cerdo, carne de pollo y yogurt.

Leche, huevos y nueces para proteínas.

Las proteínas juegan un papel esencial en la producción de nuestros anticuerpos y ayudan a nuestro sistema inmunitario a hacer su trabajo. Vienen de fuentes animales y vegetales. Se encuentran en pescados, aves, carne de res, leche, yogurt, huevos y queso blanco, así como nueces, semillas, frijoles y lentejas. Los refrigerios ricos en proteínas se recomiendan especialmente, como los garbanzos a la parrilla.

Plátanos y frijoles para probióticos.

Los probióticos y prebióticos ayudan a fortalecer la flora, lo que a su vez ayuda a nuestro sistema inmunológico. Se encuentran en productos lácteos fermentados como el yogur y los quesos maduros, así como en alimentos fermentados como el chucrut, el miso y el pan de masa fermentada. Los prebióticos se encuentran en granos enteros, plátanos, cebollas, ajo, puerros, espárragos, alcachofas y frijoles.

Agua, fruta y sopas para hidratar.

La deshidratación leve puede ser un estresante físico para el cuerpo. Los científicos aconsejan a las mujeres que consuman 2.7 litros por día y los hombres a 3.7 litros. Esta cantidad incluye todos los líquidos y alimentos ricos en agua, como frutas, verduras y sopas.

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